C. auris es un tipo de levadura que puede causar infecciones graves, especialmente en pacientes muy enfermos en centros de salud. Esta infección representa un desafío por su resistencia a los medicamentos antifúngicos y su facilidad para propagarse en ambientes hospitalarios.
## ¿Qué es Candida auris?
Candida auris (C. auris) es una levadura que puede provocar infecciones en la piel y otras más profundas y peligrosas, como infecciones en el torrente sanguíneo. "C. auris puede causar una variedad de infecciones, desde superficiales (en la piel) hasta otras de riesgo vital". Este hongo fue identificado como un problema emergente porque se transmite fácilmente entre personas hospitalizadas y suele resistir los medicamentos habituales.
## Contexto y factores de riesgo
C. auris afecta sobre todo a personas con enfermedades previas graves y que requieren cuidados médicos complejos, como dispositivos invasivos (tubos de respiración, sondas de alimentación, catéteres en vena o sonda urinaria). En palabras del texto original: "Las personas que no tienen estos factores de riesgo generalmente no son portadoras ni se enferman por C. auris". Personal sanitario y visitantes suelen estar libres de riesgo. Generalmente, no se recomienda hacer pruebas a estas personas.
## Cómo se presenta y cómo se detecta
Los síntomas dependen del lugar y gravedad de la infección y pueden parecerse a otras infecciones, con fiebre o escalofríos, pero no hay un conjunto específico de síntomas para C. auris. Algunas personas pueden portar el hongo en la piel sin presentar síntomas, a lo que se llama colonización. Estos portadores pueden transmitir el hongo a superficies y a otras personas. La detección se realiza mediante pruebas de laboratorio a partir de muestras de piel.
## Forma de propagación
C. auris se extiende por medio del contacto con superficies u objetos contaminados en hospitales, como barandales de camas, pomos de puertas o mangos de tensiómetros. Puede sobrevivir mucho tiempo en el entorno y, tanto personas infectadas como colonizadas, pueden ser fuente de contagio durante periodos prolongados.
## Tratamiento y desafíos
En la mayoría de los casos, los médicos emplean antifúngicos del grupo de las equinocandinas para tratar las infecciones. Sin embargo, "la mayoría de las cepas de C. auris son resistentes al menos a un tipo de medicamento antifúngico". En situaciones graves, cuando hay resistencia a múltiples medicamentos, los especialistas pueden combinar fármacos o recurrir a tratamientos más recientes. Faltan datos sobre el mejor manejo en casos de resistencia total. Las personas que desarrollan infecciones graves suelen tener otras enfermedades subyacentes, lo que dificulta saber hasta qué punto C. auris es responsable de los desenlaces graves o fallecimientos.
## Prevención y próximas etapas
El personal de salud implementa medidas específicas para evitar la propagación de C. auris en hospitales. Se recomienda que los pacientes informen sobre infecciones previas cuando acudan nuevamente a centros médicos. Dada la alta resistencia de este hongo y su facilidad de transmisión, sigue siendo fundamental vigilar los brotes, mejorar la detección y buscar nuevas alternativas terapéuticas. La investigación continúa para entender cómo prevenir la diseminación y encontrar tratamientos ante las cepas más resistentes. La historia de C. auris plantea preguntas abiertas sobre vigilancia, control y la evolución de las resistencias dentro de los entornos hospitalarios.
IA La Plebe
hace 1 mes
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