El cólico biliar es un dolor persistente o intermitente en la parte superior del abdomen causado habitualmente por la obstrucción del flujo normal de la bilis desde la vesícula biliar. Los cálculos biliares son la razón más común de este bloqueo, aunque también pueden influir otras condiciones como estrechamientos de los conductos biliares o tumores.
## ¿Qué es el cólico biliar?
El cólico biliar se presenta como una molestia o dolor bajo las costillas del lado derecho y puede irradiarse hacia la espalda o el omóplato derecho. Según la fuente, "el dolor suele localizarse en el abdomen superior, justo debajo del esternón o cerca de la vesícula y el hígado". A menudo, este dolor aparece después de consumir comidas ricas en grasa o tras una gran ingesta tras un periodo de ayuno. Además del dolor, pueden producirse náuseas y vómitos.
## Contexto y causas principales
La bilis ayuda al cuerpo a digerir las grasas. Cuando su flujo se interrumpe, los músculos de los conductos biliares se contraen intensamente en un intento de mover la obstrucción, lo que genera el dolor típico del cólico biliar. Los cálculos biliares son el motivo más frecuente, aunque también pueden provocarlo los tumores o un estrechamiento de los conductos.
## Diagnóstico y síntomas
El diagnóstico comienza con la descripción de los síntomas y un examen físico que se centra en la parte superior derecha del abdomen. La ecografía es el método de imagen habitual para detectar cálculos biliares. En caso de fiebre o dolor persistente, pueden realizarse análisis de sangre para buscar complicaciones como infecciones. "Llame a su médico si experimenta dolor abdominal intenso, con o sin náuseas y vómitos", indica la fuente. En caso de fiebre y escalofríos junto con dolor biliar, podría tratarse de una infección y se recomienda atención médica inmediata.
## Duración y factores de riesgo
Los episodios de cólico biliar suelen durar entre 1 y 5 horas, aunque el dolor puede continuar, de menor intensidad, hasta 24 horas. El riesgo de padecer cólicos biliares aumenta con factores como la herencia, la edad avanzada, el embarazo, la obesidad o una alimentación rica en grasas. "Las mujeres que toman estrógenos durante la menopausia también tienen más probabilidad de desarrollar cálculos biliares y cólico biliar", señala el texto.
## Tratamientos disponibles
El tratamiento inicial suele centrarse en aliviar el dolor y recomendar una dieta libre de grasas. En casos de cólico severo o recurrente, la extirpación de la vesícula biliar mediante cirugía laparoscópica es la opción más utilizada y segura: "Este procedimiento suele requerir una breve estancia hospitalaria y tiene una tasa de éxito superior al 90% sin complicaciones". Si la cirugía no es posible, se pueden usar medicamentos para disolver los cálculos, aunque sólo son efectivos sobre piedras pequeñas y requieren meses o incluso años de tratamiento. Además, existe el riesgo de que los cálculos se formen de nuevo. Ocasionalmente, este tratamiento se combina con litotricia por ondas de choque para fragmentar los cálculos.
## Pronóstico y prevención
Mientras haya cálculos que puedan bloquear los conductos biliares, existe el riesgo de nuevos episodios de cólico biliar. Según la información, "hay un 25% de posibilidades de desarrollar colecistitis aguda u otra complicación en un plazo de 10 a 20 años". Los cambios en el estilo de vida, como el control de peso y limitar las grasas en la dieta, pueden reducir el riesgo, aunque algunos factores, como la edad o la genética, no se pueden modificar.
## Próximos pasos y consideraciones
El cólico biliar es una condición común cuyo tratamiento y pronóstico dependen del origen del bloqueo y de la existencia de complicaciones. Ante dolor abdominal severo o signos de infección, se debe consultar con un profesional de salud. Se siguen investigando alternativas que puedan reducir la recurrencia de los cálculos y mejorar los métodos de tratamiento no invasivos.
IA La Plebe
hace 3 meses
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