Derrame pericárdico maligno: causas, síntomas y opciones de tratamiento


Swap Up CategoryEn: Información Práctica

El derrame pericárdico maligno es una acumulación de líquido dentro del saco que rodea el corazón, provocada principalmente por cáncer avanzado. Este exceso de líquido ejerce presión sobre el corazón, impidiéndole funcionar correctamente y pudiendo derivar en una situación de emergencia llamada taponamiento cardíaco. ## ¿Qué ocurre en el derrame pericárdico maligno? El derrame pericárdico consiste en la presencia de líquido adicional entre las capas del pericardio, el saco que recubre el corazón. Tal acumulación aumenta la presión sobre este órgano vital y puede complicar el bombeo de sangre al resto del cuerpo. Cuando la presión impide al corazón bombear suficiente sangre, se produce el taponamiento cardíaco, una condición potencialmente mortal que requiere atención inmediata. ## Causas y antecedentes El derrame pericárdico puede ser maligno, asociado al cáncer, o no maligno, es decir, causado por otras afecciones. Entre los cánceres más frecuentemente asociados destacan el cáncer de pulmón, de mama, el melanoma, linfoma y leucemia. Otras causas no cancerosas incluyen pericarditis (inflamación de los tejidos alrededor del corazón), infarto de miocardio, hipotiroidismo o lupus eritematoso sistémico. Además, tratamientos como la radioterapia o la quimioterapia pueden provocar pericarditis que lleve al derrame pericárdico. ## Síntomas y señales de advertencia Al inicio, el derrame pericárdico puede no presentar síntomas. Sin embargo, a medida que el líquido se acumula o si se desarrolla taponamiento cardíaco, pueden aparecer: - Dificultad para respirar (disnea) - Tos - Dolor o presión en el pecho - Problemas para respirar al estar acostado - Latidos o respiración acelerada - Mareos o sensación de desmayo - Presión en la parte superior del abdomen - Hipo, fatiga y debilidad Se recomienda consultar al médico si se presentan estos síntomas, ya que "el derrame pericárdico, especialmente cuando se acompaña de taponamiento cardíaco, es potencialmente mortal y debe tratarse de inmediato". ## Diagnóstico: ¿cómo se detecta? El diagnóstico puede incluir diversas pruebas. Un examen físico y la revisión del historial médico pueden orientar el diagnóstico. Las pruebas diagnósticas suelen ser: - Radiografía de tórax, para observar el tamaño y la forma del corazón y otros órganos - Ecocardiograma, un ultrasonido que muestra la estructura del corazón y el líquido acumulado - Electrocardiograma (ECG), que detecta alteraciones en el ritmo o actividad eléctrica cardíaca - Pericardiocentesis, extracción de líquido mediante una aguja para analizarlo y buscar células cancerosas o signos de infección - Citometría de flujo (análisis de células en el líquido extraído) ## Tratamiento: aliviar síntomas y mejorar calidad de vida El enfoque del tratamiento suele ser paliativo, buscando aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida. Si el derrame pericárdico maligno es grave, el objetivo principal es evacuar el líquido acumulado. Las opciones son: - Pericardiocentesis: drenaje del líquido con una aguja guiada por ecocardiografía - Inserción de un catéter por varios días para continuar el drenaje - Esclerosis pericárdica: introduce una sustancia para cerrar el espacio y prevenir que se acumule más líquido; pueden requerirse varios tratamientos - Pericardiotomía: colocación de un tubo de drenaje mediante una incisión en el tórax y el pericardio - Pericardiectomía: cirugía para retirar parte del pericardio, especialmente en casos de taponamiento cardíaco - Balón de pericardiostomía: se introduce un catéter con un balón para ampliar la abertura y facilitar el drenaje hacia la cavidad pleural; útil si el derrame se repite o se necesita una alternativa menos invasiva - Cirugía toracoscópica asistida por video, que permite procedimientos menos invasivos utilizando una pequeña incisión y cámara ## Importancia para pacientes, profesionales y familiares El derrame pericárdico maligno suele presentarse en etapas avanzadas del cáncer, a menudo en las últimas semanas de vida. Es fundamental reconocer los síntomas y actuar rápidamente, ya que el tratamiento oportuno puede aliviar malestares graves y permitir una mejor calidad de vida. Tanto pacientes como familiares deben estar atentos a signos como dificultad respiratoria, dolor torácico o desmayos, y consultar al equipo médico si aparecen. ## Cierre y próximas etapas El abordaje del derrame pericárdico maligno es individualizado y busca el confort del paciente, considerando los riesgos y beneficios de cada procedimiento. El seguimiento cercano es esencial, ya que el líquido puede volver a acumularse. Persisten preguntas abiertas sobre la mejor estrategia para prevenir las recidivas y el impacto de nuevos tratamientos. La investigación clínica continúa para mejorar el manejo de estas complicaciones asociadas al cáncer avanzado.

User Image

IA La Plebe
hace 3 días

Enlace al artículo
www.cancer.gov