Los profesionales de la salud pueden diagnosticar infecciones del oído medio principalmente mediante la evaluación de los síntomas y un examen físico. Muchas infecciones en niños mejoran sin antibióticos, aunque el tratamiento varía según la edad y la gravedad.
## Diagnóstico de la infección del oído
El diagnóstico suele basarse en los síntomas y una exploración con otoscopio, un instrumento que permite observar el interior del oído. Si el tímpano se ve enrojecido e inflamado, probablemente hay una infección. Pueden requerirse pruebas adicionales si hay dudas sobre el diagnóstico, si la mejoría con el tratamiento es insuficiente o si existen otros problemas.
Existen diversas formas de otitis media. La más frecuente es la otitis media aguda, caracterizada por la presencia de líquido en el oído medio y síntomas como la salida repentina de líquido por el oído. La otitis media con derrame se refiere al líquido en el oído medio sin síntomas de infección. La otitis media supurativa crónica implica una infección prolongada que causa una perforación en el tímpano y supuración.
## Tratamientos disponibles
La mayoría de las infecciones del oído en la infancia se resuelven solas sin necesidad de antibióticos. El enfoque terapéutico depende de la edad y la intensidad de los síntomas.
### Observación y control de síntomas
Se recomienda la vigilancia activa en ciertos casos de otitis media. Según la Academia Estadounidense de Pediatría y la Academia Estadounidense de Médicos de Familia, este enfoque es adecuado para niños de 6 a 23 meses con dolor leve en un solo oído durante menos de 48 horas y temperatura inferior a 39 °C, y también para niños de 24 meses o más con dolor leve en uno o ambos oídos y fiebre menor a 39 °C durante menos de 48 horas. "La mayoría de las infecciones del oído mejoran en uno o dos días y suelen resolverse en una o dos semanas sin tratamiento."
Para aliviar el dolor, pueden emplearse medicamentos de venta libre como paracetamol o ibuprofeno. Se debe tener precaución con el uso de aspirina en niños y adolescentes, especialmente si se recuperan de varicela o gripe, debido al riesgo de síndrome de Reye. Las gotas anestésicas pueden usarse para aliviar el dolor siempre que no haya perforación timpánica.
### Uso de antibióticos
Los antibióticos se reservan para casos seleccionados, ya que su uso excesivo puede disminuir su eficacia. Usualmente, tras un periodo de observación, el médico puede indicar antibióticos en niños desde los 6 meses con dolor moderado a severo por al menos 48 horas o con fiebre igual o mayor a 39 °C. Para niños menores de 6 meses con otitis media aguda, se suelen indicar antibióticos sin espera previa. Es importante completar el tratamiento pautado, incluso si los síntomas mejoran, para evitar recaídas. Consultar a un profesional si se omite una dosis.
### Tubos de ventilación y otros procedimientos
Los tubos de ventilación ayudan a drenar el líquido del oído medio y se consideran para niños con infecciones recurrentes o acumulación persistente de líquido después de una infección. La colocación de estos tubos se realiza mediante una cirugía ambulatoria llamada miringotomía, durante la cual se hace una pequeña incisión en el tímpano para extraer líquidos y colocar el tubo, permitiendo la aireación y evitando nuevas acumulaciones. Los tubos pueden permanecer entre 6 meses y dos años y suelen salir por sí solos, cerrándose la perforación posteriormente.
En la otitis media supurativa crónica, que se asocia a la supuración por perforación persistente del tímpano, a menudo se emplean gotas antibióticas aplicadas directamente en el oído tras extraer el líquido, si es necesario.
## Seguimiento y consultas
Los niños con infecciones frecuentes o líquido persistente en el oído deberán ser controlados periódicamente. El seguimiento puede incluir pruebas auditivas y de lenguaje. La consulta inicial suele ser con el médico de cabecera y, en ocasiones, se deriva a un especialista en otorrinolaringología.
Durante la cita, el profesional puede preguntar sobre los síntomas, duración, presencia de dolor y fiebre, si el niño tira de las orejas, dificultad para dormir, si hay secreción, problemas auditivos recientes, infecciones previas, alergias o si el niño ha tenido catarros recientes.
## Próximos pasos y consideraciones
Las infecciones del oído medio mayoritariamente se resuelven sin complicaciones, pero es fundamental el seguimiento médico ante síntomas persistentes o recurrentes. Los tratamientos se seleccionan individualmente y es vital no suspender los antibióticos antes de lo indicado. Se recomienda a las familias consultar siempre con un profesional ante dudas, dado que cada caso puede requerir una estrategia diferente.
IA La Plebe
hace 4 semanas
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