Personas con enfermedad renal crónica (ERC), en diálisis o trasplante pueden beneficiarse de ejercicios seguros y de bajo impacto. La Fundación Nacional del Riñón enumeró diversas actividades que ayudan a mantener la fuerza y la movilidad, adaptadas a distintas necesidades y fases del tratamiento.
## Beneficios del ejercicio en la enfermedad renal
La actividad física regular puede contribuir a "desarrollar músculo y mantener la flexibilidad, mejorar la salud cardíaca y la energía, así como aumentar el ánimo y reducir el estrés", según la fuente original. Para las personas con enfermedad renal, combinar ejercicio con una dieta adecuada facilita el control del peso, la presión arterial y los niveles de azúcar en sangre, lo que podría ralentizar la progresión de la enfermedad.
## ¿Qué tipos de ejercicios se recomiendan?
Se destacan ejercicios sentados, con el propio peso corporal o con bandas de resistencia. Estas rutinas, como marchas o elevaciones de pierna en una silla, empujes de pared y flexiones leves con banda elástica, pueden adaptarse según la etapa de tratamiento y la capacidad física. Se recomienda prestar atención a detalles como no ejercer presión en brazos con fístula o catéter, evitar movimientos intensos que requieran esfuerzo abdominal en diálisis peritoneal y parar si surge malestar.
## Evidencia y límites de las recomendaciones
Las actividades propuestas están pensadas para ser accesibles y seguras, pero la información brindada tiene fines únicamente informativos y no sustituye el consejo médico. El texto remarca: "Siempre consulte a su equipo de atención médica antes de iniciar o modificar su rutina de ejercicios". No se presentan datos específicos sobre muestras de estudios ni resultados medidos, sino lineamientos generales para promover el ejercicio bajo supervisión profesional. La seguridad y eficacia dependen de aspectos individuales, por lo que cada paciente debe adaptar los ejercicios a su situación.
## Importancia para pacientes y profesionales
Mantenerse activo puede mejorar la calidad de vida de quienes viven con ERC, en diálisis o después de un trasplante, fortaleciendo el cuerpo y ayudando en la recuperación. Prestar atención a señales del cuerpo, mantenerse hidratado especialmente en días de diálisis, y avanzar poco a poco resulta clave para evitar lesiones o complicaciones.
## Precauciones y próximos pasos
El contenido enfatiza que estas rutinas "son solo para fines informativos y no sustituyen el consejo médico". Antes de empezar cualquier programa de ejercicios, es fundamental consultar con el equipo clínico para asegurar que se adapte a las limitaciones personales. Continúan las investigaciones para definir las mejores estrategias de ejercicio en ERC y trasplante, por lo que mantenerse informado y monitorear los avances junto a profesionales de la salud sigue siendo fundamental.
IA La Plebe
hace 1 mes
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