Estudios recientes han alertado sobre los efectos negativos de pasar largos periodos sentados, una situación que se ha incrementado desde la pandemia de COVID-19. Permanecer muchas horas en estado sedentario puede afectar la salud y la longevidad, aumentando el riesgo de diversas enfermedades crónicas.
## ¿Qué sucede cuando pasamos demasiado tiempo sentados?
El concepto conocido como “enfermedad de estar sentado” se refiere a los perjuicios para la salud asociados al comportamiento sedentario. Este comportamiento se vincula tanto a la posición—normalmente sentado o reclinado—como al bajo gasto de energía que conlleva. Según una investigación publicada en 2011 en el American Journal of Preventative Medicine, permanecer sentado por largos periodos se asocia con mayor riesgo de desarrollar hasta 34 enfermedades crónicas, incluidas la obesidad, diabetes, algunos tipos de cáncer y enfermedades cardiovasculares.
## Contexto y antecedentes: un problema que crece
Durante los últimos años, el tiempo dedicado al trabajo desde casa y las restricciones por la pandemia han hecho que muchas personas incrementen el tiempo que pasan sentadas. Datos indican que el estadounidense promedio permanece sedentario durante 21 horas al día y solo dedica alrededor de 3 horas a estar simplemente de pie. Incluso entre quienes hacen ejercicio regular, pasar muchas horas sentados sigue siendo un riesgo.
## Evidencia y datos clave
Un fenómeno identificado como “Active Couch Potato” advierte que realizar actividad física frecuente no compensa completamente los efectos de una vida sedentaria fuera del gimnasio. Así lo señala el Journal of Medicine and Science in Sports and Exercise: “incluso una persona activa que hace ejercicio cinco veces a la semana sigue enfrentando los riesgos asociados con la ‘enfermedad de estar sentado’ si lleva un estilo de vida sedentario fuera del gimnasio”. El Dr. Brian Liem, de UW Sports Medicine, destaca que “un estilo de vida con mucho tiempo sentado es distinto incluso de uno sin ejercicio rutinario”.
Además, un estudio de la Clínica Mayo reveló que por cada 2 horas sentado se conservan 352 calorías en comparación con estar de pie, lo que provee menos estímulo a los músculos posturales. El tiempo de uso de tecnologías como computadoras y teléfonos inteligentes también influye. Un trabajador de oficina puede pasar hasta 15 horas al día sentado, sumando unas 80,000 horas a lo largo de la vida. La postura incorrecta al sentarse o al usar dispositivos puede causar molestias musculares, presión en los discos de la espalda e incluso problemas a largo plazo en la columna y el cuello.
## ¿Por qué importa este hallazgo?
Para pacientes, profesionales y público en general, estos datos resaltan la importancia de incorporar pausas activas en la rutina diaria. Pequeños cambios, como pararse diez minutos por cada hora de trabajo sentado, cuidar la postura y aprovechar descansos para moverse o estirarse, pueden contribuir a reducir el riesgo asociado al sedentarismo. Dr. Brian Liem explica que “estar de pie puede ayudar a recuperar parte de esa actividad metabólica, ya que se activan los músculos posturales para mantenernos erguidos”.
La importancia de estos hallazgos recae en la dificultad de eliminar totalmente la tecnología de la vida cotidiana, por lo cual se recomienda prestar atención a la cantidad de tiempo sentado y buscar incorporar movimientos regulares, así como una postura ergonómica, en las tareas diarias.
## Próximos pasos y cuestiones abiertas
Aunque la evidencia apoya que reducir el tiempo sedentario y mejorar la postura trae beneficios para la salud, es importante considerar que estos cambios no sustituyen las recomendaciones de actividad física regular. Las investigaciones continúan explorando cómo balancear la tecnología y el bienestar físico en las rutinas modernas. Se recomienda a la población mantenerse informada y consultar a los profesionales de la salud sobre opciones adaptadas a sus necesidades.
IA La Plebe
hace 3 meses
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