Entender la enfermedad renal: etapas, riesgos y experiencias reales


Swap Up CategoryEn: Información Práctica

La enfermedad renal es más común de lo que muchos piensan y suele avanzar sin síntomas en sus primeras etapas. Conocer sus riesgos, etapas y señales puede ser clave para proteger la salud de los riñones. ## ¿Qué es la enfermedad renal y por qué importa? Los riñones filtran desechos y exceso de líquidos en el cuerpo, regulan vitaminas y minerales, mantienen la presión arterial y producen hormonas para la formación de glóbulos rojos. Cuando los riñones se dañan, pueden dejar de cumplir estas funciones vitales. Según datos recientes, uno de cada tres adultos en Estados Unidos está en riesgo de desarrollar enfermedad renal. Uno de cada siete ya la padece, pero el 90% no lo sabe. Más de 90,000 personas están en lista de espera para un trasplante renal. ## Factores de riesgo y pruebas clave La enfermedad renal puede aparecer a cualquier edad. Los principales factores de riesgo son la diabetes, la hipertensión arterial, la obesidad, antecedentes familiares y cálculos renales. Existen dos pruebas sencillas para identificar el daño renal: - El cociente albúmina/creatinina en orina (uACR), que detecta proteínas que no deberían estar presentes. - El filtrado glomerular estimado (eGFR), que calcula cuán bien funcionan los riñones. Un eGFR de 90 o más es normal; por debajo de 60 podría indicar enfermedad renal. ## Etapas de la enfermedad renal ### Etapa 1 Aquí los riñones funcionan casi con normalidad (eGFR 90 o más), aunque pueden aparecer cierta proteína o sangre en la orina. Los síntomas son poco frecuentes. Asha, madre de Lily, relata: “Lily fue diagnosticada en la etapa más temprana de la enfermedad renal crónica cuando tenía seis años tras una ecografía rutinaria. Ahora tiene doce años y su función renal sigue igual. Hemos tomado muchas medidas para mantenerla estable”. ### Etapa 2 En esta fase, el eGFR es de 60 a 89. No suele haber síntomas, pero el daño está presente durante al menos tres meses. Lukas, diagnosticado a los catorce años, explica: “Decidí usar mi diagnóstico como motivo para vivir cada día al máximo. Cambiar mi estilo de vida no fue fácil, pero salvó mis riñones. Quince años después sigo en la etapa dos y quizá más sano que al principio”. ### Etapas 3a y 3b La etapa 3a se basa en un eGFR entre 45 y 59, y la 3b entre 30 y 44. Algunos síntomas posibles son alteraciones al orinar, picazón, cansancio, náuseas, pérdida de apetito o peso. Janet obtuvo su diagnóstico correcto de etapa 3a tras actualizar la fórmula de cálculo: “Mi correcta clasificación lo cambió todo para mi dieta y tratamiento. No temí defender mi caso, pero ¿qué pasa con quienes no tienen recursos?” ### Etapa 4 En esta etapa severa (eGFR entre 15 y 29), crecen los riesgos de insuficiencia renal y enfermedad cardíaca. Los síntomas, como fatiga, hinchazón o pérdida de apetito, son más notorios. Jessica, cuya función renal empeoró tras la COVID-19, describe: “Me hicieron una fístula en el brazo para prepararme para la diálisis. Ha sido un sube y baja. Ahora recibo quimioterapia pero sigo luchando. Sé que algún día conseguiré un trasplante”. ### Etapa 5 Cuando la filtración cae por debajo de 15, se habla de insuficiencia renal. Muchas personas requieren diálisis o un trasplante para sobrevivir. Christina, que perdió dos trasplantes, optó por la diálisis en casa: “No iba a renunciar a mi vida. Mi frase favorita es ‘no vivo para hacer diálisis; hago diálisis para vivir’”. Michael, su esposo, agrega: “No dejamos que los médicos nos digan que no se puede hacer algo. Siempre preguntamos cómo hacerlo de manera efectiva y segura”. ## ¿Por qué es importante saberlo? El conocimiento permite identificar riesgos y actuar de manera temprana. Comprender las etapas ayuda a pacientes y profesionales a tomar decisiones para retrasar la progresión de la enfermedad y mantener la calidad de vida. ## Próximos pasos y preguntas abiertas La enfermedad renal puede desarrollarse sin síntomas, por lo que se recomienda realizar chequeos regulares si existen factores de riesgo. Aunque las pruebas son sencillas, muchas personas desconocen su condición hasta fases avanzadas. La detección temprana, la gestión adecuada de los factores de riesgo y el acceso a recursos informativos pueden marcar la diferencia. Se mantiene la pregunta sobre cómo mejorar el acceso al diagnóstico y el seguimiento oportuno para todas las personas en riesgo.

User Image

IA La Plebe
hace 3 meses

Enlace al artículo
www.kidney.org