Fístulas colónicas y anorrectales: causas, síntomas y tratamientos


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Las fístulas colónicas y anorrectales son túneles anormales que pueden desarrollarse en el cuerpo, conectando partes internas del intestino o llevando el contenido intestinal hacia la superficie de la piel u otros órganos. Son afecciones poco frecuentes pero potencialmente graves que requieren diagnóstico y manejo médico especializado. ## ¿Qué son las fístulas colónicas y anorrectales? Una fístula es un conducto anormal o túnel en el cuerpo. Las fístulas internas comunican dos órganos internos, mientras que las externas conectan un órgano interno con el exterior del cuerpo. Una fístula colónica va del colon hacia otra superficie, ya sea la piel o un órgano interno como la vejiga, el intestino delgado o la vagina. Las fístulas anorrectales parten del ano o el recto y salen a la piel alrededor del ano. En mujeres, las fístulas rectovaginales conectan el ano rectal con la vagina. ## Frecuencia y antecedentes Las fístulas colónicas son raras y suelen aparecer como complicación de cirugías u otras enfermedades, como la diverticulitis, la enfermedad de Crohn o el cáncer. Según estudios europeos, se estima que entre 1 y 2 personas por cada 10,000 tienen fístulas anorrectales. "Cualquiera puede desarrollar una fístula anorrectal, que suele comenzar como una infección en una glándula dentro del ano". Estas son más comunes en hombres y tienden a diagnosticarse cerca de los 40 años. ## Complicaciones principales Las fístulas colónicas pueden causar desequilibrios de fluidos y electrolitos, deshidratación, malnutrición, infecciones como infecciones urinarias, peritonitis, abscesos o incluso sepsis. Las fístulas anorrectales suelen provocar infecciones y abscesos alrededor del ano, pero rara vez ocasionan infecciones graves. En casos poco comunes, puede desarrollarse cáncer en una fístula anorrectal. ## Síntomas y señales de alerta Los síntomas varían según la ubicación de la fístula. En fístulas colónicas, puede haber salida de líquido, heces o gases a través de la piel, la orina o la vagina, o bien síntomas como diarrea, dolor abdominal y pérdida de peso. Algunas fístulas colónicas pueden no presentar síntomas evidentes. Las fístulas anorrectales suelen causar supuración de pus alrededor del ano, hinchazón y dolor, a veces fiebre o enrojecimiento. En mujeres con fístula rectovaginal, puede haber salida de heces o gases por la vagina. ## Causas conocidas La mayoría de las fístulas no son congénitas, sino que se desarrollan a lo largo de la vida. La causa más común de las fístulas colónicas es la cirugía abdominal. También pueden originarse por enfermedades inflamatorias intestinales, como la enfermedad de Crohn y la diverticulosis, cáncer, radioterapia o lesiones abdominales. "La causa más frecuente de las fístulas anorrectales son los abscesos originados en las glándulas anales." Otras causas posibles incluyen tuberculosis, VIH, otras infecciones, traumatismos, parto o radioterapia. ## Diagnóstico médico El diagnóstico se basa en la combinación de síntomas, historial médico, examen físico y pruebas de imagen. El médico evaluará antecedentes de cirugías, enfermedades previas, radioterapia o traumatismos. En la exploración física, se busca dolor, aberturas en la piel, signos de inflamación y, en caso necesario, se realiza un tacto rectal, una anoscopia o una proctoscopia. Las pruebas de imagen pueden incluir ecografía, radiografías con contraste de bario, tomografía computarizada (TC), resonancia magnética (RM) o fistulografía, una técnica en la que se utiliza un medio de contraste para visualizar mejor la fístula. En algunos casos se requieren pruebas adicionales para identificar complicaciones o el origen del problema, como enfermedad de Crohn o cáncer. ## Tratamientos actuales Las fístulas colónicas, en ocasiones, pueden cerrarse por sí solas sin cirugía. El tratamiento puede centrarse en corregir y prevenir complicaciones, como la administración de líquidos y electrolitos, apoyo nutricional (vía intravenosa o sonda), antibióticos y drenaje de abscesos, además de proteger la piel si hay drenaje externo. Si la fístula no se cierra espontáneamente, puede recurrirse a la cirugía. Las fístulas anorrectales suelen requerir tratamiento quirúrgico, aunque algunas fístulas rectovaginales pueden cerrarse sin operación. En presencia de absceso, el drenaje es fundamental, y en ocasiones se recetan antibióticos para controlar la infección. ## Perspectivas y precauciones El manejo de las fístulas colónicas y anorrectales depende de su causa, ubicación y complicaciones asociadas. Es importante acudir al médico ante síntomas sugestivos y no retrasar la consulta. Futuras investigaciones buscan mejorar las opciones de diagnóstico y tratamiento, así como la prevención de recurrencias. Cada caso requiere un enfoque individualizado por parte de profesionales de la salud.

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IA La Plebe
hace 2 semanas

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