Intervenciones biliares: procedimientos mínimamente invasivos para problemas de vías biliares


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Las intervenciones biliares son procedimientos mínimamente invasivos que permiten tratar bloqueos, estrechamientos o lesiones de las vías biliares. Estas técnicas ofrecen alternativas a la cirugía convencional para restaurar el flujo de bilis y aliviar complicaciones como infecciones o inflamación en el sistema biliar. ## ¿Qué son las intervenciones biliares? Las intervenciones biliares se utilizan para tratar los conductos biliares que pueden estar obstruidos, estrechos o dañados, así como vesículas biliares inflamadas o infectadas. El hígado produce bilis, un líquido que ayuda a la digestión, y la almacena en la vesícula biliar. Si los conductos biliares se bloquean, la bilis no puede llegar al intestino delgado, lo que puede causar inflamación o infección conocida como colangitis. Si el bloqueo ocurre entre la vesícula y el intestino, suele deberse a cálculos y puede provocar colecistitis. Entre los síntomas de estas afecciones están la ictericia (coloración amarilla en piel y ojos), dolor abdominal, náuseas, vómitos, fiebre, picazón, orina oscura, heces claras y pérdida de apetito. ## Técnicas y procedimientos empleados Las intervenciones se guían por imágenes médicas como rayos X, ultrasonido o tomografía computarizada (TC). Entre los procedimientos principales están: - **Colangiografía percutánea transhepática (PTC):** se introduce una aguja en el hígado para inyectar un material de contraste y obtener imágenes de las vías biliares. Si se detecta una obstrucción, pueden colocarse catéteres para drenar la bilis fuera del organismo o implantar un stent para mantener el conducto abierto. - **Drenaje biliar percutáneo (PTBD):** con guía por imagen, se inserta un catéter en los conductos bloqueados para facilitar el drenaje de la bilis hacia una bolsa externa. - **Colecistostomía percutánea:** se coloca un catéter en la vesícula inflamada o infectada, permitiendo el drenaje de líquidos y reduciendo la hinchazón, especialmente en pacientes no aptos para cirugía convencional. Estas técnicas suelen ser realizadas por un radiólogo intervencionista con entrenamiento especial en procedimientos guiados por imágenes. ## Contexto y causas frecuentes El bloqueo o estrechamiento de los conductos biliares puede ser causado por inflamación del hígado (colangitis), de la vesícula biliar (colecistitis), daño con cicatrices en los conductos (colangitis esclerosante primaria), cáncer en páncreas, vesícula, conductos, hígado o ganglios, cálculos biliares, lesiones durante cirugías o infecciones. ## Preparación y desarrollo del procedimiento Los pacientes reciben habitualmente antibióticos antes del procedimiento. Se suelen realizar análisis previos, como pruebas de coagulación y función renal. Es fundamental informar al médico sobre medicamentos actuales, alergias, enfermedades recientes y, en el caso de mujeres, si están embarazadas. Puede ser necesario ayunar durante unas horas antes. Durante el procedimiento, se utiliza anestesia local, y en algunos casos, anestesia general o sedación moderada. El médico realiza una pequeña incisión en la piel y utiliza imágenes para guiar la colocación de agujas y catéteres. "La mayoría de las sensaciones se limitan a la zona de la incisión; el área se adormece con anestesia local. Puede sentirse algo de presión cuando se inserta el catéter, pero no suele causar molestias graves". En ocasiones, el procedimiento se realiza de forma ambulatoria, aunque algunos pacientes pueden requerir ingreso hospitalario. ## Beneficios, riesgos y limitaciones Las intervenciones biliares no requieren incisiones grandes, solo pequeñas aberturas en la piel, y suelen implicar hospitalizaciones y recuperaciones más breves que la cirugía abierta. Los riesgos incluyen infección (menos de 1 en 1,000 casos requiere antibióticos), reacción al material de contraste, sangrado (que habitualmente se controla sin intervenciones mayores), daño a la vesícula o conductos, perforaciones intestinales y complicaciones relacionadas con el catéter, como hinchazón, sangrado, obstrucción, fugas o infecciones locales. Estas técnicas no son apropiadas para todos los pacientes y en algunos casos puede ser necesario repetir el procedimiento si el problema, como obstrucción de un stent, reaparece. En ocasiones, se recomienda otro tipo de intervención. ## Importancia para pacientes y profesionales Las intervenciones biliares representan una alternativa menos invasiva a la cirugía tradicional, especialmente útil en pacientes con alto riesgo quirúrgico. Facilitan el tratamiento de obstrucciones e infecciones agudas y permiten volver a las actividades habituales en pocos días. Los resultados de cada procedimiento son interpretados por un radiólogo intervencionista y comunicados al médico tratante. El seguimiento puede incluir revisiones, nuevas imágenes y análisis de sangre. ## Próximos pasos y consideraciones El médico decidirá si estas intervenciones son adecuadas según cada caso. Aunque los procedimientos tienen numerosas ventajas, no eliminan el riesgo de recurrencia de la enfermedad subyacente. Ante síntomas o efectos adversos, se recomienda informar de inmediato al especialista. La revisión médica y el monitoreo regular aseguran el manejo adecuado de cualquier complicación o necesidad de tratamiento adicional.

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IA La Plebe
hace 3 meses

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