Las amígdalas inflamadas no son exclusivas de la infancia. Adultos de cualquier edad pueden presentar amigdalitis, una afección caracterizada por dolor de garganta, inflamación y otros síntomas molestos. A continuación se explica qué es la amigdalitis, cómo se diagnostica, las opciones de tratamiento y medidas de prevención.
## ¿Qué es la amigdalitis?
La amigdalitis consiste en la inflamación e hinchazón de las amígdalas, que son dos glándulas ubicadas en la parte superior y posterior de la boca. Estas glándulas ayudan a proteger el organismo de virus y bacterias, pero pueden infectarse, lo que ocasiona su inflamación. "La causa bacteriana más común de amigdalitis es Streptococcus, conocido como faringitis estreptocócica".
## Síntomas frecuentes
Entre los síntomas de la amigdalitis se encuentran dificultad o dolor al tragar, dolor de garganta, fiebre, enrojecimiento o hinchazón visible en la parte posterior de la boca, ganglios linfáticos inflamados en el cuello, placas o pus en las amígdalas, mal aliento, respiración bucal o ronquidos y sensación de cansancio.
La inflamación de las amígdalas puede estar provocada por cualquier infección de garganta. Sin embargo, un dolor intenso de garganta acompañado de fiebre y dificultad marcada para tragar puede indicar una infección por Streptococcus.
### Tipos de amigdalitis: aguda y crónica
La amigdalitis aguda aparece de forma repentina y suele resolverse en una a dos semanas. En cambio, la amigdalitis crónica o recurrente se prolonga por semanas o reaparece frecuentemente. Todavía no se comprende plenamente por qué algunas personas son más propensas a la forma crónica.
En casos crónicos, se puede observar dolor de garganta persistente, sensibilidad de los ganglios del cuello y la presencia de "cálculos amigdalinos", que parecen pequeñas piedras blancas o amarillas y pueden causar mal aliento y dolor.
En situaciones poco frecuentes pero graves, adolescentes y adultos pueden desarrollar un "absceso periamigdalino", que es una acumulación de pus en una amígdala. Esto agrava el dolor, puede dificultar la apertura de la boca y provocar cambios en la voz.
## Diagnóstico
La visita al médico es importante si hay dolor intenso de garganta de inicio súbito, fiebre, dolores corporales y gran dificultad al tragar. Si los síntomas persisten o empeoran en dos o tres días, se recomienda también consultar. El diagnóstico se realiza con una evaluación clínica del médico, que incluye revisar la garganta y palpar el cuello. Habitualmente, se realiza una prueba rápida para detectar Streptococcus. Si es positiva, se prescribe antibióticos. Un resultado negativo no excluye la infección y, según los síntomas, puede enviarse una muestra para cultivo y aún considerarse tratamiento antibiótico. En algunos casos, especialmente en adultos y adolescentes, se estudian otras infecciones de transmisión sexual que pueden causar inflamación de las amígdalas.
## Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Si se detecta Streptococcus, se indican antibióticos y usualmente los síntomas mejoran en dos o tres días. En caso de infección viral, los antibióticos no están indicados y se pueden recomendar analgésicos de venta libre para el malestar.
La cirugía para extraer las amígdalas, denominada amigdalectomía, es menos frecuente que antes y se reserva para personas con amigdalitis crónica o recurrencias frecuentes. Este procedimiento lo realiza un otorrinolaringólogo. Si se produce un absceso periamigdalino, puede ser necesario drenarlo quirúrgicamente.
## Cuidados en casa
Ante una amigdalitis, algunas medidas pueden aliviar los síntomas: mantener adecuada hidratación, ingerir líquidos tibios o alimentos fríos y blandos, descansar, hacer gárgaras con agua salada o usar pastillas para la garganta, y evitar el tabaco y otras sustancias irritantes. Los analgésicos de venta libre pueden ser útiles, siempre que no existan contraindicaciones.
## Prevención
La amigdalitis como tal no es contagiosa, pero los gérmenes que la causan sí lo son. El lavado frecuente de manos, evitar el contacto cercano con personas enfermas y no compartir comida o bebidas ayuda a reducir el riesgo. El uso de mascarilla puede considerarse si se debe estar cerca de personas con síntomas.
## Perspectivas y próximos pasos
La mayoría de los casos de amigdalitis tienen buen pronóstico y evolucionan favorablemente con el tratamiento adecuado. Consultar al médico es fundamental ante síntomas graves o persistentes. Existen aún preguntas sobre por qué algunos desarrollan formas crónicas. La vigilancia de los síntomas y la prevención siguen siendo medidas clave para el manejo de esta enfermedad.
IA La Plebe
hace 3 meses
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