Nuevas guías para presión arterial según la AHA y ACC


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La presión arterial alta sigue siendo uno de los principales riesgos para enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, de acuerdo con las últimas directrices de la Asociación Americana del Corazón (AHA) y el Colegio Americano de Cardiología (ACC). Las nuevas recomendaciones destacan la importancia de vigilar la presión arterial en todas las etapas de la vida y ofrecen criterios actualizados para su control, tanto durante el embarazo como en adultos en general. ## ¿Qué son las nuevas pautas sobre presión arterial? Las organizaciones médicas estadounidenses han publicado nuevas categorías para clasificar la presión arterial, tanto en adultos como en embarazadas. Según las directrices, la presión arterial normal se define como una presión sistólica (número superior) menor de 120 mm Hg y una presión diastólica (número inferior) menor de 80 mm Hg. En el embarazo, la hipertensión se considera cuando la presión sistólica alcanza 140 mm Hg o más, o la diastólica es de 90 mm Hg o más. Hay una categoría específica de hipertensión severa, con valores de 160 mm Hg o más para la sistólica o 110 mm Hg o más para la diastólica, en cuyo caso se recomienda atención médica inmediata, especialmente si aparecen síntomas como dolor de cabeza intenso, alteraciones visuales o dificultad para respirar. ## Contexto y antecedentes La presión arterial alta afecta a personas de todas las edades, incluidos niños, jóvenes y adultos mayores. Es el principal factor de riesgo para eventos cardiovasculares como infartos, accidentes cerebrovasculares y afecciones como la fibrilación auricular. Además, se acepta que el control de la presión arterial es fundamental para la protección de la salud cerebral: “Ahora hay pruebas más sólidas de que la presión arterial alta está relacionada con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia. Si tiene presión arterial alta, bajarla ahora podría ayudar a proteger la salud de su cerebro en el futuro.” Respecto al embarazo, las directrices resaltan la importancia de medir la presión arterial antes, durante y después del embarazo, ya que pueden producirse condiciones peligrosas como la preeclampsia. Consultar al profesional de la salud es esencial para conocer las mejores opciones de tratamiento. ## Evidencia y límites del conocimiento El documento presenta una tabla de categorías de presión arterial, distinguiendo valores normales, elevados y diferentes grados de hipertensión. Por ejemplo, los rangos se definen así: - Normal: menos de 120/80 mm Hg - Elevada: 120-129 mm Hg (sistólica) y menos de 80 mm Hg (diastólica) - Hipertensión estadio 1: 130-139 mm Hg (sistólica) o 80-89 mm Hg (diastólica) - Hipertensión estadio 2: 140 mm Hg o más (sistólica) o 90 mm Hg o más (diastólica) - Hipertensión severa/emergencia: superiores a 180/120 mm Hg, especialmente si hay síntomas como dolor en el pecho, debilidad, cambios en la visión o dificultad para hablar, en cuyo caso se debe buscar atención de emergencia. Un aspecto relevante de la guía es la insistencia en la toma adecuada de la presión arterial, haciendo énfasis en permanecer en reposo, sentado, con el brazo apoyado al nivel del corazón y ambos pies en el suelo, para garantizar una medición precisa. Las nuevas guías recuerdan que tanto los cambios en el estilo de vida como algunos medicamentos pueden ser necesarios para controlar la presión arterial. Factores como la reducción del sodio en la dieta (se recomienda menos de 2,300 mg de sal al día, idealmente menos de 1,500 mg), el consumo frecuente de frutas y verduras, el control del peso y la limitación del alcohol son estrategias validadas. La pérdida de aproximadamente un 5% del peso corporal en personas con sobrepeso puede ayudar a disminuir la presión arterial. Por ejemplo, una persona de 81 kilos podría beneficiarse con una pérdida de alrededor de 4 kilos. ## Relevancia para pacientes y profesionales El control de la presión arterial implica la colaboración entre pacientes y profesionales de la salud en la vigilancia regular de los valores y la adopción de hábitos saludables, así como el seguimiento de cualquier condición médica asociada, como apnea del sueño, diabetes o problemas de tiroides. Las recomendaciones insisten en consultar con el especialista cuando se detecten cifras elevadas o síntomas de alarma. “Cualquier persona puede desarrollar presión arterial alta. Se recomienda controlar la presión regularmente en todas las edades”, subrayan las guías. ## Próximos pasos y precauciones Las recomendaciones enfatizan la importancia de una vigilancia continua, tanto a nivel individual como en los servicios médicos. Si bien existe evidencia sólida sobre los beneficios de controlar la presión arterial, las guías no sustituyen un diagnóstico individualizado ni el consejo médico profesional. Las investigaciones continúan para definir los abordajes más efectivos y comprender mejor los vínculos entre hipertensión y salud cerebral. Es fundamental seguir los controles médicos y consultar ante cualquier duda.

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IA La Plebe
hace 3 meses

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www.heart.org