Obesidad sarcopénica: una condición emergente y poco conocida


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La obesidad sarcopénica reúne dos problemas de salud: el exceso de grasa corporal y la pérdida significativa de masa muscular. Aunque poco conocida por el público general, esta condición aumenta el riesgo de enfermedades graves y deterioro funcional, especialmente en adultos mayores. ## ¿Qué es la obesidad sarcopénica? La obesidad, según la Organización Mundial de la Salud, es la "acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud". Por su parte, la sarcopenia se refiere a la pérdida de masa y fuerza muscular que ocurre con la edad. Cuando ambos cuadros coexisten, se habla de obesidad sarcopénica (OS). En 2022, un grupo de expertos internacionales la definió como "la coexistencia de exceso de adiposidad y baja masa/función muscular". La obesidad sarcopénica desafía algunas ideas comunes. Algunas personas con obesidad mantienen fuerza muscular, otras presentan un metabolismo saludable pese a un alto IMC. En cambio, quienes desarrollan OS sufren la combinación de masa muscular reducida y exceso de grasa, lo que agrava los riesgos para la salud. ## Datos clave y prevalencia La información actual sobre OS es limitada. Según una revisión de 50 estudios que incluyó a unas 86,000 personas, la prevalencia global de OS en mayores de 60 años es del 11%. Muchos casos pueden no ser diagnosticados debido a la falta de consenso en los criterios y la confusión con el envejecimiento habitual. Un artículo científico citado describe a la obesidad sarcopénica como un “problema emergente de salud pública”. ## Impacto sobre la salud y riesgo de mortalidad La obesidad sarcopénica implica un riesgo metabólico doble. La baja masa muscular disminuye el gasto calórico, mientras que el exceso de grasa corporal se asocia con mayor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y otros trastornos. La combinación de ambas condiciones tiende a aparecer a partir de la mediana edad. Un estudio de cohorte poblacional realizado en Rotterdam, con 5,888 participantes mayores de 45 años, mostró que quienes tenían obesidad sarcopénica presentaban un mayor riesgo de mortalidad por cualquier causa en comparación con quienes no la padecían. Además, se observan asociaciones con enfermedades cardiovasculares, síndrome metabólico, resistencia a la insulina y fibrosis miocárdica. La inflamación, común en esta condición, puede ser causa y consecuencia, incrementando así los riesgos metabólicos. Las personas con OS también pueden experimentar menor calidad de vida, dificultad para realizar actividades cotidianas y mayor probabilidad de fracturas y osteoartritis. Algunos estudios muestran que, en mayores con obesidad sarcopénica, el riesgo de fracturas no vertebrales y la disminución de la densidad mineral ósea es más alto que en quienes solo tienen obesidad. ## Factores de riesgo y mecanismos biológicos Entre los principales factores de riesgo se incluyen el sedentarismo, alimentación inadecuada, inflamación crónica de bajo grado, resistencia a la insulina y cambios hormonales. La edad incrementa la probabilidad, pero no es la única causa. Con el envejecimiento, las células grasas pueden aumentar de tamaño y secretar más sustancias inflamatorias, afectando negativamente el músculo y perpetuando el ciclo de pérdida muscular y ganancia de grasa. Tras la menopausia, la disminución de estrógenos en mujeres favorece la acumulación de grasa visceral. En hombres, la reducción de testosterona también puede acelerar la pérdida muscular y el incremento del tejido adiposo. ## Diagnóstico de la obesidad sarcopénica Los signos de OS aparecen de forma gradual y pueden confundirse con el envejecimiento normal. No existe un marcador único ni métodos diagnósticos universales. El diagnóstico requiere evaluar tanto el exceso de grasa (habitualmente por IMC) como la sarcopenia. Esta última se determina a través de mediciones de masa muscular y de función, como la fuerza de agarre manual y la velocidad al caminar (gait speed menor a 0.8 m/s es un criterio sugerido). Entre las herramientas diagnósticas se incluyen la absorciometría de rayos X (DXA), tomografías y resonancias, así como pruebas físicas como la batería corta de desempeño físico (SPPB), pruebas de levantarse y andar, y test de subir escaleras. La combinación de varios datos es importante, ya que ningún método por sí solo es suficiente. Sobre las dificultades diagnósticas, la revista Clinical Nutrition advierte: “Las estrategias eficaces de prevención y tratamiento para la OS son urgentemente necesarias, pero los esfuerzos se ven obstaculizados por la falta de una definición y criterios diagnósticos universalmente aceptados”. ## Tratamiento y abordaje El tratamiento de la obesidad sarcopénica suele requerir la colaboración entre especialistas en obesidad, geriatría, nutrición y fisioterapia, y a veces implica a endocrinología u oncología. El manejo se parece en parte al de la obesidad general, pero la baja masa muscular obliga a precauciones especiales. Al planificar ejercicio, se recomienda combinar aeróbicos, entrenamiento de fuerza y actividades para flexibilidad y equilibrio, siempre adaptadas a las capacidades del paciente. La actividad física regular ayuda tanto a prevenir como a tratar la condición. La alimentación también requiere ajustes. Al reducir calorías para perder peso, se corre el riesgo de agravar la pérdida muscular. Una ingesta proteica de 1.0 a 1.2 gramos por kilogramo de peso corporal al día se recomienda en personas mayores de 65 años, junto con nutrientes como aminoácidos, vitamina D y omega-3. Minerales como magnesio, selenio y calcio podrían contribuir al mantenimiento muscular, según estudios observacionales. El uso de medicamentos para la obesidad o la cirugía bariátrica debe evaluarse cuidadosamente por el riesgo adicional de pérdida muscular o densidad ósea, especialmente en adultos mayores. Por ejemplo, con medicamentos basados en GLP-1, los efectos gastrointestinales pueden ser más intensos en esta población. La cirugía suele destinarse a personas entre 18 y 65 años sin ciertas comorbilidades. ## Relevancia para pacientes, profesionales y público La obesidad sarcopénica puede pasar desapercibida, pero su detección es importante en la consulta médica, en particular entre adultos mayores y personas con obesidad. El reconocimiento temprano podría ayudar a prevenir complicaciones graves, deterioro de la movilidad y pérdida de autonomía. El público general y los profesionales sanitarios deben estar al tanto de esta condición y de sus desafíos terapéuticos. ## Próximos pasos y preguntas abiertas Si bien la obesidad sarcopénica es cada vez más reconocida, aún faltan criterios unificados y biomarcadores simples para el diagnóstico temprano. Se están investigando estrategias más eficaces de prevención y tratamiento que equilibren la reducción de peso y el mantenimiento muscular. Contar con mejor información y sensibilización será clave para enfrentar este “emergente problema de salud pública”.

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IA La Plebe
hace 3 meses

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obesitymedicine.org