Obesidad y apnea del sueño: una relación compleja


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La apnea obstructiva del sueño (AOS) afecta a millones de adultos y mantiene una relación estrecha con la obesidad, que es su único factor de riesgo verdaderamente reversible. El manejo de la obesidad representa una oportunidad para mejorar o prevenir la AOS, una afección que puede tener serias consecuencias para la salud. ## ¿Qué es la apnea obstructiva del sueño? La AOS es un trastorno respiratorio que, durante el sueño, provoca periodos repetidos en los que la respiración se detiene o se reduce notablemente. Esto suele suceder por el colapso de las vías respiratorias y puede causar síntomas como somnolencia diurna. Según el National Council on Aging, la AOS afecta a 39 millones de adultos en Estados Unidos. El diagnóstico requiere la presencia de al menos cinco eventos por hora de apnea (paradas respiratorias) o hipopnea (reducción del flujo de aire por al menos 10 segundos). "La presentación clínica más común es una persona que se queja de somnolencia durante el día." ## Contexto y conexiones con la obesidad El riesgo de sufrir AOS aumenta con el índice de masa corporal (IMC), la circunferencia del cuello y la relación cintura-cadera. Un estudio realizado en casi 700 adultos indicó que un aumento del 10% en el peso se asoció con un incremento de seis veces en el riesgo de AOS. Otro estudio en más de 1.000 adultos mostró que la AOS moderada a severa afectaba al 63% de los hombres y al 22% de las mujeres con obesidad, mientras que en personas con peso normal las cifras eran del 11% y 3%, respectivamente. La AOS también se presenta en aproximadamente el 60% de los niños con obesidad. Es importante resaltar que cada una de estas afecciones puede agravar a la otra. ## Evidencia científica y datos clave Diversas investigaciones han identificado que el exceso de peso corporal genera presión adicional sobre las vías respiratorias superiores debido a depósitos de grasa, lo que favorece el colapso durante el sueño. Otros factores como hipotiroidismo, alergias y desviación del tabique nasal también pueden estar involucrados, aunque la obesidad sigue siendo el principal factor modificable. Hay una relación bidireccional: la apnea del sueño no solo puede verse favorecida por el aumento de peso, sino que la propia AOS, al alterar el sueño, puede inducir cambios hormonales y metabólicos que favorecen el aumento de peso. Por ejemplo, las alteraciones del sueño disminuyen la producción de leptina, hormona que indica saciedad, y aumentan la grelina, que estimula el apetito. Además, tanto la obesidad como la apnea del sueño reducen los niveles de adiponectina, una hormona que mejora el metabolismo de la glucosa y los lípidos. Un dato relevante es que el cansancio que produce la AOS puede reducir la actividad física, dificultando aún más el control del peso. Los riesgos de una AOS sin tratar incluyen hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, accidentes laborales y de tráfico, así como una carga económica considerable. En palabras de un estudio citado: “La apnea obstructiva del sueño no diagnosticada y no tratada puede llevar a anormalidades fisiológicas serias, entre ellas mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular, enfermedades metabólicas, somnolencia excesiva, errores laborales, accidentes de tráfico y muerte. Estas consecuencias resultan en una carga económica significativa.” ## Importancia para pacientes y profesionales de la salud Entender la relación entre obesidad y AOS ayuda a los profesionales a establecer estrategias terapéuticas más efectivas. El tratamiento estándar para la AOS suele comenzar con una máquina CPAP, que mantiene las vías respiratorias abiertas mediante presión positiva. Se ha demostrado que la pérdida de peso aporta importantes beneficios, tanto al reducir la gravedad de la AOS como, en algunos casos, al prevenir su desarrollo. Una reducción de peso tan modesta como el 5–10% puede disminuir la severidad de la apnea, y un descenso del 10% del peso puede lograr hasta un 20% de mejora en la gravedad de la AOS. El abordaje integral suele requerir pruebas diagnósticas, medición de circunferencia del cuello y uso de cuestionarios validados. También es importante considerar que la presencia simultánea de obesidad y apnea requiere un enfoque individualizado y la reducción de estigmas asociados al peso. ## Consideraciones finales y próximos pasos La AOS es una condición crónica que necesita tratamiento a largo plazo y un abordaje personalizado. Perder peso y tratar la apnea de manera conjunta puede mejorar significativamente la calidad de vida. Sin embargo, no todas las personas con apnea presentan obesidad ni todas las personas con obesidad desarrollan AOS, por lo que la valoración médica debe ser individualizada. La investigación continúa y aún hay preguntas abiertas acerca de los mecanismos exactos que vinculan ambas afecciones y sobre las mejores estrategias para su prevención y tratamiento integral.

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IA La Plebe
hace 3 meses

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obesitymedicine.org