Opciones de tratamiento para el aneurisma aórtico


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Un aneurisma aórtico es una dilatación anormal de la principal arteria del cuerpo. Su tratamiento varía según el tamaño, la ubicación y los riesgos existentes en cada persona. Las opciones incluyen cambios en el estilo de vida, medicamentos y, en casos más graves, cirugía. ## Cómo se decide el tratamiento El abordaje de un aneurisma aórtico depende de sus características y de otros factores de salud del paciente. Según el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU., "el tratamiento de su aneurisma aórtico dependerá de su tamaño, ubicación y de los factores de riesgo". Si el aneurisma es pequeño, no hay síntomas y los riesgos asociados son bajos, es posible que se recomienden solo cambios de hábitos y control médico regular para reducir la posibilidad de que el aneurisma crezca o se rompa. ## Cambios en el estilo de vida Adoptar un estilo de vida saludable es una de las primeras medidas recomendadas para las personas con un aneurisma aórtico pequeño. Dejar de fumar es considerado el paso más importante para ralentizar el crecimiento del aneurisma, ya que el riesgo de ruptura disminuye cuando se abandona el tabaquismo, especialmente en mujeres. También se aconseja una dieta saludable para el corazón y manejar el estrés, lo que ayuda a controlar la presión arterial. Sobre la actividad física, "los estudios muestran que la actividad física moderada no aumenta el riesgo de ruptura ni de crecimiento del aneurisma y puede aportar beneficios para la salud". Se debe consultar con el médico para determinar el nivel adecuado de ejercicio. ## Medicamentos que pueden indicarse Cuando existen otros factores de riesgo, como hipertensión arterial, colesterol alto o enfermedad cardíaca, pueden recomendarse medicamentos específicos. Entre ellos están: - Aspirina, que puede sugerirse sobre todo si hay otros riesgos cardiovasculares, aunque puede aumentar las probabilidades de sangrado. - Fármacos para bajar la presión arterial, como betabloqueantes, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) o bloqueadores de los receptores de angiotensina (ARA). - Estatinas para controlar el colesterol. ## Cirugía y procedimientos En aneurismas grandes, de crecimiento rápido, o si existe alto riesgo de ruptura o disección, puede recomendarse cirugía. Existen dos principales técnicas: ### Reparación quirúrgica abierta Es el método más frecuente y consiste en realizar una incisión en el abdomen o el tórax, según la localización del aneurisma. Se extrae el segmento dañado de la aorta y se reemplaza por un injerto tubular de material sintético. El tiempo de recuperación ronda un mes. ### Reparación endovascular (EVAR) Este procedimiento es menos invasivo. Se realiza una pequeña incisión habitual en la ingle y, mediante cateterismo, se lleva un stent cubierto hasta la aorta para reforzar la zona debilitada. El EVAR se utiliza más habitualmente en aneurismas abdominales que en torácicos y suele requerir un período de recuperación más corto. La reparación endovascular implica "guiar un stent cubierto a través de los vasos sanguíneos hasta la aorta, donde se expande y se fija a las paredes", formando un sello que evita el paso de sangre hacia el aneurisma. ## Riesgos y complicaciones posibles Ambos tipos de cirugía pueden conllevar complicaciones graves, como hemorragias, formación de coágulos, daño en los vasos sanguíneos, disminución del flujo sanguíneo a órganos, infecciones, problemas cardíacos (como infarto o arritmias), lesiones renales o neurológicas, y, en casos poco frecuentes, sangrado digestivo. Uno de los riesgos exclusivos del EVAR es el endofugas, una filtración de sangre alrededor del stent que, si ocurre, debe tratarse para evitar ruptura. ## Importancia para pacientes y profesionales El tratamiento adecuado de un aneurisma aórtico puede prevenir complicaciones potencialmente mortales, como la ruptura o disección. Sin embargo, las decisiones deben tomarse de forma individualizada, evaluando los riesgos y beneficios de cada opción y considerando las características de cada paciente. ## Próximos pasos y precauciones Es fundamental el seguimiento médico periódico para detectar cualquier cambio en el tamaño o comportamiento del aneurisma. También es importante conocer los posibles efectos secundarios de los medicamentos y los riesgos de la cirugía. La investigación continúa para mejorar las técnicas y reducir las complicaciones. Ante signos de dolor intenso, debilidad súbita o síntomas inusuales, se debe buscar atención médica inmediata. Quedan preguntas abiertas sobre cuál es el mejor momento para intervenir y qué estrategias de prevención son más efectivas para distintos grupos de pacientes.

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IA La Plebe
hace 1 semana

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