Opciones quirúrgicas para tratar ronquidos y apnea del sueño


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Nuevas alternativas quirúrgicas buscan ampliar las vías respiratorias para mejorar la respiración en personas con ronquidos y apnea del sueño. Diversos procedimientos están aprobados y cada uno tiene riesgos y beneficios específicos. ## ¿Qué intervenciones se utilizan? La cirugía para el sueño tiene como objetivo ensanchar las vías respiratorias, facilitando la respiración. Según el Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos, los métodos incluyen extirpar o reducir el tejido donde la boca se une a la garganta, así como posibles intervenciones nasales o mandibulares, dependiendo del origen del problema. La uvulopalatofaringoplastia (UPPP) es la cirugía más común, en la que se recortan el paladar blando y la úvula, y se extraen las amígdalas. Esta intervención es mayor, se realiza en hospital y la mayoría de los pacientes vuelve a casa dentro de 24 horas. El procedimiento asistido por láser (LAUP) emplea un láser o corriente eléctrica para eliminar parte del paladar blando y la úvula. Suele realizarse en varias sesiones y puede ayudar en ronquidos y algunos casos leves de apnea. La ablación por radiofrecuencia (RFA), por su parte, utiliza ondas de radio para reducir el tamaño de tejidos como los cornetes nasales, la úvula y, ocasionalmente, la parte posterior de la lengua. La cirugía nasal se indica cuando hay obstrucciones importantes en la nariz, lo que puede dificultar también el uso del dispositivo CPAP. Intervenciones comunes incluyen reducir el tamaño de los cornetes, corregir un tabique desviado y extirpar pólipos nasales, que son crecimientos de la mucosa sinusal. La cirugía mandibular se considera si la mandíbula está muy retraída, lo que puede hacer que la lengua dificulte el paso del aire mientras se duerme. Adelantar la mandíbula también desplaza la lengua y ensancha la vía respiratoria. En casos severos de apnea que no responden a otros tratamientos, existen procedimientos adicionales como la implantación de un estimulador del nervio hipogloso (un tipo de marcapasos lingual), o cirugías que modifican músculos de la lengua o huesos faciales medios. ## Riesgos y consideraciones de cada operación Cada procedimiento implica riesgos diferentes. En el caso de la UPPP, según la información, "los problemas no son frecuentes" pero pueden ocurrir sangrado, dolor de garganta, cicatrización, voz nasal, sensación de cuerpo extraño en la garganta o paso de líquidos a la nariz al tragar. La LAUP tiene riesgos similares pero en menor proporción. Para la RFA, pueden aparecer úlceras bucales, dolor nervioso, hinchazón en la vía aérea o abscesos en la lengua. La cirugía nasal puede causar moretones, sangrado, agujeros en el tabique nasal o sequedad en la nariz. Sobre la cirugía mandibular, se advierte que "en algunos casos, la mandíbula no sana en la posición deseada", con posibles consecuencias como pérdida de dientes, necesidad de ortodoncia, pérdida de sensibilidad o cambios en la apariencia facial. ## Importancia para pacientes y profesionales Reconocer las distintas opciones y riesgos es importante para pacientes, profesionales de la salud y el público general. La elección del tratamiento debe ser individualizada y tener en cuenta la anatomía de cada caso y el grado de severidad de los síntomas. "Hable con su proveedor de atención médica para comprender sus opciones", recomienda el texto fuente. ## Próximas etapas y precauciones Algunas técnicas pueden requerir varias sesiones, y en todos los casos se debe valorar cuidadosamente el balance entre riesgos y beneficios. Consultar con especialistas en salud respiratoria y cirugía es clave para determinar el procedimiento más adecuado. Los estudios sobre la eficacia y la seguridad continúan, y quedan abiertas preguntas sobre cuál es la mejor alternativa para cada paciente.

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IA La Plebe
hace 1 mes

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www.veteranshealthlibrary.va.gov