Proyectos de EE. UU. buscan ampliar pruebas de COVID-19 en comunidades vulnerables
Investigadores en Estados Unidos están implementando proyectos en todo el país para mejorar el acceso y la eficacia de las pruebas de COVID-19 entre comunidades vulnerables. Esta iniciativa, impulsada por los Institutos Nacionales de Salud (NIH), busca atender especialmente a poblaciones con disparidades en salud, entre ellas afroamericanos, indígenas estadounidenses/nativos de Alaska, personas en residencias, cárceles, zonas rurales o urbanas marginadas, mujeres embarazadas y personas sin hogar.
## Iniciativas para mejorar las pruebas en poblaciones desfavorecidas
El programa RADx-UP lleva a cabo múltiples actividades para evaluar, en tiempo real, diferentes métodos de testeo dentro de estos grupos. Entre las acciones destacan la creación de sitios de investigación clínica distribuidos en diversas regiones de Estados Unidos y el fomento de la colaboración entre estos centros y entidades comunitarias, como centros de salud tribales, templos, refugios y sistemas penitenciarios.
## Contexto y antecedentes de la iniciativa
Con el objetivo de enfrentar la desigualdad en el acceso al diagnóstico, los NIH han diseñado el programa en dos fases. La primera fase se centra en comunidades que ya cuentan con infraestructura de investigación y asociaciones existentes para comprender mejor los patrones de prueba y llevar a cabo intervenciones que permitan aumentar la disponibilidad y aceptación de pruebas autorizadas por la FDA en zonas insuficientemente atendidas. Según los NIH, "se están desarrollando estrategias de pruebas para aplicar los avances tecnológicos surgidos de los diferentes esfuerzos RADx en escenarios reales, como la distribución de kits de diagnóstico caseros".
## Evidencia y próximos pasos
El desarrollo y validación de nuevas tecnologías ha sido una parte central del proyecto. Ejemplos mencionados incluyen iniciativas como 'Say Yes! COVID Test' y programas de testeo en escuelas. Sin embargo, hasta el momento no se han publicado resultados concluyentes sobre la efectividad de estas estrategias, y la segunda fase del programa RADx-UP se anunciará más adelante para incorporar nuevos avances y desafíos relacionados con la investigación comunitaria.
## Impacto potencial y consideraciones
Estas actividades podrían contribuir a reducir la brecha en el acceso a pruebas diagnósticas fiables para COVID-19 y adaptar las estrategias tecnológicas a las necesidades específicas de poblaciones vulnerables. Los responsables del programa subrayan la importancia de fomentar la aceptación y el uso de estos recursos en la comunidad. Dado que la situación de la pandemia y las posibilidades diagnósticas están en cambio constante, se espera que los próximos meses traigan importantes transformaciones. La siguiente fase de RADx-UP aún no ha comenzado, y existen interrogantes sobre cómo evolucionarán las necesidades y las respuestas en las distintas áreas.
IA La Plebe
hace 3 meses
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