La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad que puede ser difícil de diagnosticar y controlar, ya que comparte síntomas con otros tipos de artritis. El diagnóstico y seguimiento de la AR se apoyan en exámenes médicos, análisis de laboratorio e imágenes, que permiten detectar y vigilar la inflamación y el daño articular.
## Exámenes para el diagnóstico de la artritis reumatoide
El diagnóstico de la AR suele basarse en la evaluación clínica de los síntomas, como dolor, sensibilidad e hinchazón en las articulaciones, así como fatiga y fiebre. Para confirmar el diagnóstico y descartar otras enfermedades, se utilizan pruebas de laboratorio e imágenes.
### Pruebas de laboratorio clave
La evidencia de AR puede aparecer en la sangre, por lo que se solicitan varios análisis:
- **Velocidad de sedimentación globular (VSG):** mide la rapidez con la que los glóbulos rojos se depositan en un tubo de ensayo. Sirve para detectar inflamación, aunque esta puede deberse a distintas causas, por lo que el resultado debe interpretarse junto con otras pruebas.
- **Proteína C-reactiva (PCR):** es una proteína producida por el hígado ante la inflamación. Valores altos son frecuentes en la AR y otras formas inflamatorias de artritis. Sin embargo, una PCR elevada no permite diagnosticar la enfermedad por sí sola.
- **Factor reumatoide (FR):** proteína que puede atacar tejidos sanos. Niveles altos pueden apoyar el diagnóstico de AR, aunque también se elevan en otras enfermedades autoinmunes.
- **Anticuerpos anti-CCP:** estos anticuerpos se detectan en el 60% al 80% de quienes padecen AR. Suele analizarse junto con el FR.
- **Anticuerpos antinucleares (ANA):** su presencia indica una condición autoinmune, incluyendo la AR.
### Pruebas de imagen
Las imágenes ayudan a identificar daños en las articulaciones y a confirmar la AR.
- **Radiografía:** muestra el daño óseo típico de la AR. Sin embargo, los cambios tempranos pueden no ser visibles, por lo que es menos útil en fases iniciales.
- **Resonancia magnética (RM):** proporciona imágenes tridimensionales detalladas que permiten detectar alteraciones en el cartílago y hueso asociadas a la AR.
- **Ultrasonido:** utiliza ondas sonoras para visualizar cambios en huesos y cartílagos antes de que se vean por radiografía. Es una opción de menor costo y no implica radiación.
- **Tomografía computarizada (TC):** combina imágenes radiográficas para mostrar cortes transversales que ayudan a identificar erosiones óseas tempranas por la AR.
## Seguimiento de la enfermedad y tratamientos
Las mismas pruebas empleadas en el diagnóstico se usan para monitorear la evolución de la AR y la respuesta a los tratamientos. Además, se solicitan pruebas adicionales para vigilar los efectos secundarios de los medicamentos y el daño causado por la propia enfermedad.
- La VSG y la PCR pueden indicar si la inflamación está controlada.
- El test MBDA (Vectra DA) mide 12 proteínas, hormonas y factores de crecimiento para otorgar un puntaje sobre la actividad de la enfermedad y ayudar a predecir la respuesta a los tratamientos.
- El hemograma completo ayuda a detectar anemia, niveles bajos de glóbulos blancos o plaquetas, que pueden indicar complicaciones de la enfermedad o del tratamiento.
- Las enzimas hepáticas y pruebas de función renal permiten identificar daños secundarios por medicamentos o por la AR.
- El perfil de lípidos se vigila debido a que algunos tratamientos pueden aumentar el nivel de triglicéridos y colesterol.
El monitoreo de los daños articulares puede requerir radiografías, resonancias magnéticas, ultrasonidos o tomografías computarizadas, según la evolución de la enfermedad.
## Importancia para pacientes y profesionales
El diagnóstico correcto de la AR permite iniciar un tratamiento oportuno y adaptar el seguimiento al progreso individual de cada paciente. Según el texto original, "lab tests and imaging tests can help your doctor make the diagnosis" (las pruebas de laboratorio e imágenes pueden ayudar a su médico a realizar el diagnóstico). Un control regular de los análisis y las imágenes es clave para valorar el avance de la enfermedad y minimizar daños irreversibles en las articulaciones, así como ajustar los tratamientos y controlar posibles efectos adversos.
## Próximos pasos y precauciones
Debido a la complejidad de los síntomas y a que ninguna prueba es definitiva por sí misma, los resultados siempre deben ser interpretados por el médico junto con la evaluación clínica. El desarrollo futuro de pruebas más sensibles podría favorecer diagnósticos más tempranos y precisos. Por ahora, el seguimiento regular y el control médico son esenciales para una mejor calidad de vida en las personas con artritis reumatoide.
IA La Plebe
hace 3 meses
Enlace al artículo
www.arthritis.org