La pericarditis recurrente es la inflamación repetida del pericardio, una membrana que rodea el corazón. Tras la desaparición de síntomas durante al menos cuatro semanas, puede presentarse nuevamente. Aunque la mayoría de los casos son leves y se resuelven, es importante reconocer los síntomas y las opciones de tratamiento.
## Qué es la pericarditis recurrente
La pericarditis es la inflamación del pericardio, una estructura compuesta por dos capas que rodean y protegen el corazón. Esta membrana ayuda a fijar el corazón, impedir infecciones y evitar que se llene en exceso de sangre. Cuando se inflama, puede causar dolor torácico y acumulación de líquido, lo que genera molestias. En la mayoría de los casos, la pericarditis suele ser leve y mejora sola sin tratamiento. Cuando vuelve a aparecer después de un periodo sin síntomas de al menos cuatro semanas, se denomina pericarditis recurrente o "recaída".
## Tipos y frecuencia
La pericarditis puede ser aguda (dura menos de cuatro a seis semanas), incesante (entre cuatro y seis semanas hasta tres meses) o crónica (más de tres meses). Se estima que entre el 15% y el 30% de quienes han tenido pericarditis aguda, lo que representa casi 40.000 personas en Estados Unidos, pueden experimentar recurrencia si no reciben tratamiento con colchicina. Además, aproximadamente el 5% de las personas que acuden a emergencias por dolor de pecho presentan pericarditis aguda.
## Síntomas habituales
Los síntomas suelen ser similares, independientemente del número de episodios. El síntoma más común es el dolor torácico agudo, punzante y, en ocasiones, irradiado al brazo, cuello, hombro, espalda o abdomen. Este dolor suele empeorar al respirar hondo, toser o tumbarse, y puede mejorar al sentarse e inclinarse hacia adelante. Otros síntomas incluyen dificultad para respirar, palpitaciones, fiebre leve, sudoración, debilidad, tos seca, abdomen o piernas hinchadas, presión arterial baja o sensación de mareo. Es importante informar al médico si se padecen estos síntomas, ya que a menudo pueden confundirse con acidez o ansiedad, especialmente en mujeres.
### Causas posibles
En la mayoría de los casos, la causa de la pericarditis es desconocida. Sin embargo, las infecciones virales como herpes, gripe o Epstein-Barr pueden ser desencadenantes, así como enfermedades autoinmunes como lupus, cirugía cardíaca, insuficiencia renal, traumatismos o ciertos medicamentos. Las recaídas suelen ocurrir si el episodio inicial no se resolvió completamente o debido a una reacción autoinflamatoria del organismo.
### Diagnóstico
El diagnóstico puede realizarlo un médico general, un cardiólogo, un reumatólogo o un infectólogo, según el caso y antecedentes del paciente. El proceso incluye escuchar el corazón por posibles ruidos característicos y realizar pruebas como análisis de sangre (para detectar inflamación), electrocardiograma, radiografía de tórax, ecocardiograma, tomografía o resonancia magnética. La pericarditis recurrente es poco frecuente y puede ser difícil de identificar, ya que los episodios pueden estar separados por meses y, en ocasiones, los síntomas están parcialmente enmascarados por otros tratamientos.
## Tratamiento y manejo
El tratamiento de la pericarditis recurrente se centra en reducir la inflamación, prevenir nuevas recaídas y evitar complicaciones. Habitualmente, se emplea colchicina junto a aspirina o antiinflamatorios no esteroideos. El reposo puede recomendarse para ayudar al cuerpo a responder mejor al tratamiento. Si estos medicamentos no son efectivos, pueden indicarse corticoides en dosis bajas o moderadas, aunque su uso prolongado se asocia con mayor riesgo de recaídas y se reserva para situaciones especiales. En casos resistentes, pueden utilizarse bloqueadores de interleucina 1. En situaciones graves, los médicos podrían drenar el exceso de líquido (pericardiocentesis) o, en última instancia, extirpar parcial o totalmente el pericardio (pericardiectomía).
## Importancia para pacientes y profesionales
La mayoría de las personas pueden controlar la pericarditis recurrente en casa y rara vez es mortal. Sin embargo, puede provocar complicaciones graves, como engrosamiento del pericardio o acumulación significativa de líquido que puede afectar el funcionamiento del corazón. “Si siente dolor de pecho de cualquier tipo, llame inmediatamente a los servicios de emergencia, ya que podría tratarse de un infarto de miocardio.”
Reconocer los síntomas y buscar atención médica son acciones esenciales. Debido a la rareza de la enfermedad, no es infrecuente que el diagnóstico se retrase o se confunda con otras afecciones. “Recuerde defender sus preocupaciones. Debido a que la pericarditis es relativamente rara, su profesional de salud podría no estar familiarizado con los síntomas o las opciones de tratamiento.”
## Próximas etapas y precauciones
Aunque la pericarditis recurrente es manejable, es fundamental mantener el seguimiento médico y comunicar cualquier síntoma. Los pacientes pueden experimentar temor o confusión tras el diagnóstico, y el apoyo emocional es relevante en el proceso. Existe un margen para mejorar las estrategias de diagnóstico temprano y manejo, así como determinar cuál es el mejor enfoque en casos de recurrencia frecuente. Consultar con especialistas y no dudar en buscar una segunda opinión puede ayudar a asegurar el mejor tratamiento posible.
IA La Plebe
hace 3 días
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