Síndrome de dolor abdominal central: causas y abordaje


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El síndrome de dolor abdominal central (CAPS) es una afección poco común caracterizada por dolor abdominal crónico o recurrente sin relación con cambios en el ritmo intestinal ni con otras enfermedades reconocidas. Este trastorno, anteriormente conocido como síndrome de dolor abdominal funcional, representa un desafío tanto para pacientes como para especialistas, ya que no existen hallazgos anormales en pruebas de laboratorio o estudios de imágenes que expliquen el dolor. ## ¿Qué es el CAPS? El CAPS es un trastorno funcional del aparato digestivo, lo que significa que los síntomas no se deben a alteraciones estructurales detectables. Se manifiesta como dolor abdominal continuo o frecuente, habitualmente intenso, y sin conexión clara con actividades como la alimentación, la evacuación intestinal o el ciclo menstrual. Según la fuente, "la intensidad del dolor puede ser tan absorbente que se convierte en el enfoque principal de la vida de la persona". ## Contexto y causas A diferencia de otros trastornos gastrointestinales como el síndrome del intestino irritable, el CAPS no implica alteraciones en el funcionamiento intestinal, sino una sensibilidad alterada a los impulsos nerviosos entre el intestino y el cerebro. Esto provoca una amplificación de las señales dolorosas, un fenómeno denominado hipersensibilidad visceral y central. El dolor puede aparecer sin causa aparente, pero también tras infecciones, cirugías abdominales o eventos vitales traumáticos, como la pérdida de un ser querido o una separación. Durante episodios de estrés, los síntomas pueden agravarse. Estudios explican que "la percepción del dolor puede verse afectada por las emociones o las experiencias de vida". Además, experiencias previas negativas relacionadas con el dolor pueden influir en la gravedad y en la forma en que se experimenta. ## Evidencia y tratamiento No existen pruebas diagnósticas específicas para CAPS; el diagnóstico se basa en los síntomas y en descartar otras causas. La investigación sugiere que el control del dolor está mediado también por el cerebro. "El cerebro no solo afecta cómo se percibe el dolor, también puede bloquearlo", señala el texto. Por tanto, la intervención apunta tanto a la mente como al cuerpo. Las estrategias recomendadas incluyen técnicas de relajación, hipnosis, registro de síntomas y terapia cognitivo-conductual, que ayudan a modificar la forma en que el paciente interpreta y responde al dolor. El tratamiento farmacológico suele incluir antidepresivos, utilizados más allá de sus efectos en el estado de ánimo, ya que pueden aliviar el dolor actuando sobre la transmisión nerviosa. Puede ser necesario esperar varias semanas para apreciar sus efectos. Los posibles efectos secundarios suelen ser temporales y varían según el tipo de medicamento. En algunos casos, la combinación de terapias psicológicas y medicamentosas ha mostrado ser útil para mejorar los síntomas sin incrementar los efectos adversos. ## Relevancia para pacientes y profesionales El CAPS tiene un impacto considerable en la calidad de vida y puede repercutir en el entorno familiar y laboral. La colaboración activa entre el paciente y el médico es fundamental para el manejo de este trastorno. "Los tratamientos para el CAPS son más efectivos cuando el paciente y el médico trabajan en equipo, cada uno con un rol definido". Para optimizar los resultados, es importante que los pacientes comprendan la naturaleza del síndrome y participen en la planificación y seguimiento del tratamiento. Esta colaboración permite ajustar las estrategias y maximizar el alivio de los síntomas. ## Próximos pasos y consideraciones Dado que el CAPS es una afección compleja que involucra tanto factores físicos como psicológicos, es esencial avanzar en la investigación sobre su fisiopatología y nuevas opciones terapéuticas. Por ahora, se recomienda que cualquier cambio en el tratamiento se realice bajo supervisión médica y que los pacientes comuniquen abiertamente sus síntomas y expectativas. Persisten preguntas abiertas sobre por qué algunas personas desarrollan CAPS y cómo optimizar su manejo a largo plazo.

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IA La Plebe
hace 3 meses

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