La hipertensión afecta a casi el 70% de los adultos mayores de 60 años en Estados Unidos, pero más del 40% de quienes la padecen no lo saben. Esta condición suele avanzar sin síntomas evidentes, por lo que se le conoce como el “asesino silencioso”, lo que hace fundamental la detección regular.
## Qué ocurre con la hipertensión
La presión arterial alta implica que la fuerza de la sangre contra las paredes de las arterias es consistentemente demasiado alta. A lo largo de los años, este exceso de presión puede causar pequeñas lesiones en las arterias, lo que facilita la acumulación de grasas y colesterol. Esto puede formar placas y estrechar los vasos sanguíneos, restringiendo el flujo sanguíneo y obligando al corazón a trabajar más.
## ¿Por qué suele no causar síntomas?
A diferencia de otras enfermedades, la hipertensión por sí sola no genera síntomas claros. El daño suele ocurrir de manera progresiva y silenciosa, hasta que alcanza un nivel peligrosamente alto o aparecen complicaciones.
## Señales y síntomas sutiles a considerar
Aunque la mayoría de las personas con hipertensión no notan síntomas, algunos pueden experimentar señales leves si la presión sube mucho o de forma repentina. Entre estos signos se incluyen dolores de cabeza al despertar, especialmente en la parte posterior del cráneo, mareos o sensación de aturdimiento, visión borrosa, fatiga, palpitaciones, tíntinitus (zumbido en los oídos), sangrados nasales recurrentes y dificultad para respirar. En palabras de Leigh Simmons, médica internista general, “La hipertensión puede afectar a cualquiera.”
Un estudio realizado en 2021 encontró que un 45,8% de personas con hipertensión también tenía tinnitus, una prevalencia mayor que en quienes no tenían presión alta.
## Importancia de los controles regulares
La única manera fiable de saber si se tiene la presión arterial elevada es medirla de forma periódica, al menos una vez al año en adultos mayores. Las personas con antecedentes familiares, enfermedades como diabetes o afecciones renales, o que toman ciertos medicamentos, podrían requerir controles más frecuentes. Se recomienda no ignorar las cifras elevadas aunque no haya molestias, pues el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular y otros problemas graves sigue aumentando con la presión alta no tratada.
## Límites y preguntas abiertas
Muchos síntomas de la hipertensión pueden ser atribuidos a otras causas, por lo que no se consideran señales tempranas confiables. Los expertos insisten en la importancia de la detección regular para reducir el riesgo de complicaciones. Si se presenta presión regularmente por encima de 120/80 mmHg, es recomendable consultar a un profesional. Ante síntomas graves como dolor en el pecho, dificultad para respirar o alteraciones visuales junto a una presión superior a 180/120 mmHg, se debe buscar atención médica urgente.
La investigación continúa para mejorar la identificación temprana de la enfermedad y entender su impacto en distintos órganos. Hasta ahora, la recomendación general es mantenerse atento a los factores de riesgo y promover la evaluación anual como herramienta clave para la prevención.
IA La Plebe
hace 3 meses
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