La trombosis venosa profunda (TVP) es una afección en la que se forma un coágulo de sangre en una vena profunda, habitualmente en la pierna, el muslo o la pelvis. Esta condición puede poner en riesgo la salud y requiere atención médica oportuna.
## ¿Qué es la trombosis venosa profunda?
La TVP es el tipo más común de tromboembolismo venoso (TEV). Ocurre cuando se desarrolla un coágulo sanguíneo en una vena profunda, dificultando el retorno de la sangre desde las piernas al corazón.
## Síntomas y manifestaciones
Los síntomas de la TVP suelen surgir en la zona donde se encuentra el coágulo. Entre ellos se incluyen hinchazón, dolor o sensibilidad, calambres, sensación de calor aumentada, y enrojecimiento o piel descolorida. Detectar estos signos tempranamente puede ser clave para evitar complicaciones graves.
## Diagnóstico de la TVP
El diagnóstico de la TVP se basa en los síntomas, la historia clínica y una exploración física, complementados con pruebas de laboratorio o de imagen. Los análisis de sangre llamados "dímero D" detectan sustancias liberadas cuando los coágulos se disuelven. Niveles altos pueden indicar la presencia de TVP, aunque no son específicos. "Estos exámenes se usan como primer paso para buscar señales de coágulos de sangre en personas por lo demás sanas", señala la fuente.
Las técnicas de imagen, como la ecografía Doppler, utilizan ondas sonoras para crear imágenes del flujo sanguíneo y verificar si las venas se comprimen normalmente. Si no es posible confirmar el diagnóstico mediante ecografía, puede realizarse una venografía por resonancia magnética con contraste.
## Factores de riesgo y causas
La TVP puede desarrollarse cuando el flujo sanguíneo es lento, la pared del vaso está dañada o cambian las características de la sangre, facilitando la formación de coágulos. Las probabilidades de padecer TVP aumentan con la edad. La genética también influye: algunas personas heredan predisposición a desarrollar coágulos. Periodos prolongados sin movimiento, como vuelos largos, reposo en cama o después de cirugías, incrementan el riesgo, especialmente en los primeros tres meses tras una operación. Ciertas enfermedades como trastornos de coagulación, problemas cardíacos, cáncer o infecciones graves como COVID-19 también pueden elevar el riesgo. "Las mujeres en edad fértil son más propensas que los hombres a desarrollar coágulos. El riesgo es mayor durante el embarazo o al tomar anticonceptivos o terapia hormonal. Tras la menopausia, el riesgo en mujeres cae por debajo del de los hombres", indica la publicación.
## Tratamiento de la TVP
La mayoría de las personas pueden tratar la TVP en casa con medicamentos anticoagulantes para evitar que el coágulo crezca y prevenir complicaciones potencialmente mortales, como la embolia pulmonar. En casos graves, puede requerirse hospitalización. Si no es posible usar anticoagulantes, existen otros tratamientos disponibles. Es fundamental discutir con el equipo médico la prevención de nuevos coágulos y detectar cualquier complicación, como el síndrome postrombótico, que puede causar dolor, picazón o hinchazón persistente. Además, se recomienda mantener un estilo de vida saludable y prestar atención a la salud mental durante el proceso de recuperación.
## Importancia para pacientes y profesionales
Reconocer los síntomas y los factores de riesgo de la TVP permite actuar a tiempo y reducir sus consecuencias a largo plazo. La comunicación continua con los profesionales de la salud y el cumplimiento del tratamiento prescrito son vitales para evitar recaídas.
## Perspectivas y consideraciones futuras
Tras recibir tratamiento, las personas deben realizar controles periódicos y conversar con sus proveedores sobre la prevención de nuevos episodios. Aunque muchas personas se recuperan completamente, la TVP puede dejar secuelas duraderas y representa un desafío para el bienestar físico y emocional. Se necesitan más investigaciones sobre prevención y manejo a largo plazo.
IA La Plebe
hace 1 mes
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