Uso seguro de frío y calor para aliviar el dolor


Swap Up CategoryEn: Información Práctica

Aplicar frío o calor puede ayudar a aliviar ciertos tipos de dolor, aunque la evidencia científica es limitada. Ambos métodos son de uso frecuente y, si se emplean de forma adecuada, pueden complementar otros tratamientos para el dolor. ## Cuándo utilizar frío o calor El frío, aplicado con compresas frías o mediante un masaje con hielo, resulta más efectivo en las primeras horas tras una lesión. Además de aliviar el dolor, el frío ayuda a disminuir la inflamación y los espasmos musculares, y puede favorecer la recuperación. Se recomienda frío en lesiones recientes, así como en dolores crónicos como los de espalda. Muchas personas encuentran alivio con su uso. Cuando ha disminuido la hinchazón y el enrojecimiento —o en algunos casos, en situaciones de dolor crónico— el calor puede ser más útil. Según datos limitados, el calor húmedo puede aumentar el umbral del dolor y reducir los espasmos musculares en personas con osteoartritis. Estudios pequeños sugieren que el calor podría servir para la tendinitis en etapas tempranas. Otras investigaciones sobre envolturas térmicas indican reducción del dolor lumbar y la discapacidad asociada. ## Relieve del dolor con frío Para esguinces o distensiones, la terapia estándar sigue el método conocido como PRICE ('protección, reposo, hielo, compresión y elevación'). Esto implica proteger y dejar en reposo la zona afectada, aplicar frío, comprimir con una venda y elevar la parte para disminuir la hinchazón. El frío también se emplea en dolores de cabeza, molestias en los pies, tendinitis y algunas formas de artritis. El frío disminuye la inflamación al ralentizar la actividad celular y contraer los vasos sanguíneos, y al bloquear la liberación de histaminas, sustancias que favorecen la inflamación. Además, adormece la zona lesionada. Un masaje con hielo combina estos efectos con los del suave masaje. En dolor crónico, algunas personas obtienen mejores resultados aplicando frío antes y después de actividades que podrían desencadenar molestias. Esta práctica puede interrumpir la transmisión de las señales dolorosas al cerebro. Para aplicar frío, nunca coloque el hielo o la compresa directamente sobre la piel; envuélvala en una toalla o funda. Utilice el frío durante no más de 20 minutos por vez, entre cuatro y ocho veces diarias durante las dos primeras jornadas tras la lesión. Después de esa fase inicial, suele poder iniciarse el uso de calor. ## Relieve del dolor con calor Muchas personas con artritis usan toallas calientes y húmedas o duchas tibias para aliviar el dolor temporalmente. El calor eleva el umbral de dolor y relaja los músculos. El objetivo de la terapia de calor es aumentar la temperatura del tejido entre 5 y 7 °C. Fuentes de calor demasiado intensas pueden dañar la piel; temperaturas superiores a 45 °C resultan dolorosas y por encima de 50 °C pueden causar quemaduras. Puede aplicar calor mediante almohadillas eléctricas, baños calientes, compresas húmedas e incluso con lámparas de calor. Las compresas húmedas transmiten el calor de manera más eficiente que las almohadillas secas. Las bolsas de gel, que se pueden calentar en microondas, también son útiles. Siempre hay que evitar el contacto directo de la fuente de calor con la piel. No utilice calor sobre áreas hinchadas, rojas o calientes, ni inmediatamente tras una lesión, porque podría aumentar la inflamación. ## Consideraciones y precauciones "No ponga la compresa fría o de calor directamente sobre la piel; envuélvala en una toalla o funda de almohada primero para evitar lesiones en los tejidos", afirman los especialistas de Harvard Medical School. La aplicación de frío o calor puede ser una medida complementaria para ciertos tipos de dolor, pero existen límites en la evidencia disponible. El efecto y la duración del alivio varían entre personas. Ante cualquier duda o en caso de dolor intenso o persistente, se recomienda consultar a un profesional de la salud. Futuros estudios podrían aportar mayor claridad sobre los beneficios y límites de estas terapias.

User Image

IA La Plebe
hace 3 meses

Enlace al artículo
www.health.harvard.edu