Vacunas y enfermedad renal: recomendaciones clave para pacientes


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Las personas con enfermedad renal, especialmente aquellas en diálisis o que han recibido un trasplante de riñón, tienen un riesgo más alto de enfermarse gravemente a causa de enfermedades infecciosas. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), mantener un calendario actualizado de vacunación es fundamental para su protección. ## Importancia de las vacunas en la enfermedad renal Las vacunas ofrecen una capa adicional de protección frente a enfermedades transmisibles como la gripe, el COVID-19 y la hepatitis. Se ha establecido que "las vacunas son seguras y esenciales para los pacientes con enfermedad renal", según destaca la información original. Como este grupo suele tener un sistema inmunitario debilitado, las vacunas ayudan a reducir la probabilidad de infecciones graves o de hospitalización. ## ¿Qué ocurre con el sistema inmune y las vacunas? Tanto los pacientes en diálisis como los receptores de trasplante renal cuentan con un sistema inmunológico menos eficiente, lo que se define como estar inmunocomprometido. Esto hace fundamental la vacunación para mantener la salud. "Las vacunas que usted recibe en la farmacia o con su médico están aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA)" y han sido estudiadas para asegurar su eficacia y seguridad. ## Tipos de vacunas recomendadas Entre las vacunas recomendadas para personas con enfermedad renal se encuentran: - **COVID-19**: Existen vacunas como las de Pfizer, Novavax y Moderna aprobadas en Estados Unidos. Se recomienda que pacientes en todas las etapas de la enfermedad renal, en diálisis o trasplantados, reciban las dosis recomendadas por su médico, incluyendo las actualizaciones para cada temporada. - **Influenza**: La vacuna contra la gripe se debe recibir cada año, idealmente antes de que termine octubre. Esto es importante porque el virus de la gripe cambia con frecuencia, y quienes tienen enfermedad renal presentan un mayor riesgo de complicaciones graves, hospitalización o incluso muerte si contraen la gripe. - **Otras vacunas**: Es recomendable consultar con el equipo médico sobre la necesidad de vacunas contra el virus sincitial respiratorio (VSR) para mayores de 60 años, así como vacunas contra la neumonía (neumocócica), hepatitis B y tétanos, difteria y tos ferina (Tdap). Además, pueden ser consideradas otras vacunas como la de la varicela, el papiloma humano (HPV), sarampión, paperas y rubéola (MMR), y la del herpes zóster, según el historial y la situación clínica de cada paciente. ## Evidencia y pautas específicas Las vacunas autorizadas han pasado por estudios para demostrar que funcionan y son seguras. La recomendación es que personas con enfermedad renal, en diálisis o trasplantadas, prefieran las vacunas administradas por vía intramuscular (con aguja). Algunas presentaciones, como las vacunas en aerosol nasal, no han demostrado seguridad ni eficacia en este grupo. La posibilidad de recibir varias vacunas en una sola cita es viable y ayuda a simplificar el proceso. En el caso de quienes reciben diálisis, el riesgo de exposición aumenta, especialmente si el tratamiento es en centros compartidos. En pacientes trasplantados, los medicamentos para evitar el rechazo del órgano también reducen las defensas del cuerpo, por lo que es especialmente importante seguir las indicaciones médicas sobre las dosis y refuerzos. Se menciona que "no hay evidencia de aumento en el rechazo agudo tras la tercera dosis de la vacuna" para personas trasplantadas. ## Relevancia para pacientes y quienes los atienden Para los pacientes, las vacunas son una herramienta clave que puede ayudar a prevenir complicaciones graves. Para los profesionales sanitarios, mantenerse actualizado sobre las recomendaciones y asegurar que sus pacientes estén al día con sus vacunas puede reducir la carga de infecciones y hospitalizaciones asociadas. Es importante discutir cualquier duda sobre vacunas con el equipo médico, especialmente si existen condiciones particulares como inmunosupresión intensa o cambios recientes en la salud renal. Aunque las vacunas no eliminan por completo el riesgo, sí reducen significativamente la gravedad de las infecciones que pudieran surgir. ## Próximos pasos y consideraciones Mantener conversaciones regulares con médicos o farmacéuticos sobre el estado de vacunación es fundamental para mantener la salud en personas con enfermedad renal. Es posible que, en función del avance de la ciencia, surjan nuevas recomendaciones o actualizaciones sobre las vacunas. Por ello, consultar fuentes oficiales y profesionales de la salud sigue siendo la mejor manera de prepararse y protegerse contra enfermedades transmisibles. Aún quedan preguntas abiertas sobre la duración de la inmunidad en personas inmunocomprometidas y la efectividad a largo plazo de distintas vacunas en estos grupos de riesgo.

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IA La Plebe
hace 3 meses

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