Verrugas anales y displasia: causas, riesgos y tratamientos


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Las verrugas anales son lesiones causadas por el virus del papiloma humano (VPH) y pueden progresar a displasia anal, una alteración precancerosa de las células anales. Esta condición, aunque infrecuente, es importante porque ciertos grupos tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer anal. ## ¿Qué son las verrugas anales? Las verrugas anales son crecimientos elevados en la piel o el interior del ano producidos por la infección por VPH. Estas pueden ser pequeñas o grandes y cubrir áreas extensas, presentando síntomas como picazón, dolor, sangrado o secreción, aunque a veces no causan molestias. "Warts are the easiest way for HPV to transmit to another person but spread can still occur without visible warts." Las verrugas aumentan el riesgo de transmisión del virus, incluso si no son visibles. ## Displasia anal: una lesión precancerosa En algunos casos, la infección por VPH puede conducir a una condición llamada neoplasia intraepitelial anal (AIN), también conocida como displasia anal. Esta se clasifica en grado leve (AIN 1), moderado (AIN 2) y severo (AIN 3). También se usan los términos LSIL (lesión intraepitelial escamosa de bajo grado) y HSIL (alto grado). La displasia puede afectar la piel o el canal anal, a veces sin síntomas. Los grados moderado y severo presentan mayor riesgo de evolucionar a cáncer si no se tratan, especialmente en personas de riesgo elevado. ## Poblaciones en riesgo y factores asociados Los grupos con mayor riesgo de cáncer anal incluyen personas con VIH, hombres que tienen sexo con hombres, personas inmunosuprimidas (por transplantes u otras causas) y mujeres con antecedentes de lesiones precancerosas o cáncer de vulva. Otros factores incluyen infecciones previas por VPH, relaciones anales, tabaquismo y uso de inmunosupresores. ## Tratamiento de las verrugas y la displasia anal Las verrugas anales externas suelen tratarse con medicamentos tópicos o mediante extirpación quirúrgica, pero para las internas se indica cirugía. Los medicamentos empleados pueden destruir el tejido de la verruga (como ácido tricloroacético o podofilina), congelarla (nitrógeno líquido) o estimular el sistema inmune (imiquimod, veregen). La cirugía puede realizarse con electricidad, bisturí, tijeras o láser. Cuando existen muchas verrugas, puede requerirse cirugía por etapas para evitar cicatrices excesivas. "Warts may come back repeatedly after successful removal. This happens because the HPV virus stays inactive for a period in body tissues." La displasia anal se puede tratar de forma similar, combinando medicamentos inmunomoduladores tópicos (como imiquimod), agentes quimioterapéuticos tópicos (5-FU) o destrucción de las zonas afectadas mediante procedimientos guiados por anoscopía de alta resolución. Es frecuente la recurrencia, por lo que se requiere seguimiento cercano. ## Diagnóstico y seguimiento La displasia anal puede detectarse durante el examen de verrugas o de forma incidental. Las pruebas incluyen la citología anal (Papanicolaou) y la anoscopía de alta resolución, similares a los métodos usados para detectar lesiones cervicales. Sin embargo, hasta el 45% de las citologías anales puede arrojar falsos positivos y todavía no se sabe si este examen reduce el riesgo de cáncer anal. Tras el tratamiento, se recomienda un seguimiento estrecho, generalmente con exámenes físicos cada 3 a 6 meses, para detectar recurrencias o progresión. El seguimiento puede incluir examen rectal digital, anoscopía y, dependiendo del caso, citología o biopsias. ## Importancia para pacientes y profesionales Comprender el riesgo de progresión de las verrugas y la displasia anales es clave para personas con factores de riesgo y profesionales de la salud, ya que el diagnóstico y tratamiento oportunos pueden reducir la posibilidad de desarrollar cáncer. También es fundamental que el paciente entienda su diagnóstico y las opciones de manejo. ## Límites y futuras investigaciones Aunque el tratamiento reduce el riesgo de complicaciones, el cáncer anal sigue siendo poco frecuente. La recurrencia de las lesiones es habitual debido a la persistencia del VPH. No hay consenso sobre la utilidad de las estrategias de cribado, y se necesitan investigaciones para aclarar la eficacia de las pruebas de detección y los mejores métodos de vigilancia y tratamiento.

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IA La Plebe
hace 1 mes

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